Disfrutar del momento - Mirada de Musa
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Disfrutar del momento

Ayer sin ir más lejos, como una revelación, sentí algo diferente. Fue un segundo, un momento, peor lo recuerdo de forma agradable aunque fuera extraño, intentaré explicarme.

Iba andando con algo de prisa (paso madrileño, según dicen), pensando en mil tareas por hacer, problemas por solucionar y curiosamente escuchando música. Mientras mis pies me “teletransportan” de un lugar a otro, miré a lo lejos y paré. Un respiro de mis propios pensamientos para poder sentir…FRÍO. Pero no era frío, era un copo de nieve. No es de extrañar que en otras ciudades estén acostumbrados a ver nevar, pero los que vivimos en el centro de la península rara vez podemos jugar a una guerra de bolas de nieve. Así que ahí me tienes parada en mitad de la calle, mirando en mi guante otro copo de nieve, un trocito de hielo bailarín que se posaba en mi mano enguantada para finalmente convertirse en agua. No había tareas, problemas, prisas ni obligaciones, sólo ese momento que me pilló asombrada ante el espectáculo a mi alrededor, me quedé contemplando la caída de la nieve unos instantes más, y simplemente disfruté de ese momento.

¿Cuántas veces, por nuestro estilo estresante de vida, te has parado a oler las rosas del jardín?¿Cuántas otras has mirado pero en realidad no has visto lo que tenías delante? ¿Cuáles de esos besos que entregas…has disfrutado de verdad?

Siguiendo con esta reflexión, me llama la atención el poco teimpo que dedicamos a nosotros mismos, y dentro de ese tiempo que tenemos libre a disfrutar de los pequeños detalles que adornan la felicidad. Por ejemplo, mi caso es simple, adoro literalmente la bollería, pocas veces me permito el lujo de la “merienda” ya que “no tengo tiempo” pero después de ese MOMENTAZO COPO, me permití saborear un donut relleno de frambuesa. El paisaje no era una llanura verde con unas montañas nevadas, pero el escaparate que es un centro comercial me permitió ver, que mientras yo DISFRUTABA de mi donut, la gente a mi alrededor seguía inmersa en sus conversaciones, en su atareada vida, mientras yo atesoraba cada bocado trasportándome a un tiempo en el que el reloj, era una guía para ser puntual y no marcaba cada instante del día.

Queridos lectores, no hay nada como disfrutar del momento, tal vez no te hayas parado a pensar en ello pero te animo a que lo intentes, y puede que cuando sea “un gran momento” lo disfrutes como yo digo “el doble al cuadrado”. Yo por el momento voy a intentar disfrutar de otro momento único, a ver si me “roban un beso”..y ¿quién sabe? lo mismo hasta se convierte en otro MOMENTAZO.

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